El año pasado Estados Unidos otorgó adiestramiento a 13 mil 76 soldados latinoamericanos, incluyendo a 6 mil 477 colombianos y 600 mexicanos, indicó el nuevo informe Dibujando con números: tendencias en los programas de asistencia militar estadounidense con Latinoamérica y desafíos para la supervisión. La asistencia militar y policíaca estadounidense a México representó sólo 51 millones del total de más de 680 millones de dólares destinados a América Latina en 2002.
"Mientras tanta atención está enfocada en otras partes del mundo, aún hay una relación militar a militar muy significativa e intensa entre Estados Unidos y América Latina", explicó Joy Olson, nueva directora de la Oficina en Washington sobre América Latina y una de los autores de este informe. Las otras dos organizaciones que elaboraron el informe fueron el Fondo Educativo del Grupo de Trabajo para América Latina y el Centro sobre Política Internacional.
El país que más se beneficia de los programas de asistencia militar estadounidense en América Latina es Colombia, que ha recibido más de la mitad del total de los fondos de asistencia militar destinados a esa región en cada uno de los últimos cinco años.
"Nos preocupan varias tendencias negativas que hemos descubierto en esta investigación", explicó Olson a La Jornada. "La primera es que la asistencia militar estadounidense ahora es casi del mismo tamaño que la asistencia económica. Tan recientemente como 1998, la asistencia militar y policíaca estadounidense era sólo la mitad de lo que otorgaba Estados Unidos en asistencia económica."
El gobierno de George W. Bush ha pedido al Congreso 874 millones en asistencia para la policía y los militares en América Latina para el año fiscal 2004, poco menos que los 946 millones en asistencia económica solicitada para esa región. Esta demanda incluye 51.52 millones en asistencia militar y policíaca para México y 29.95 millones en asistencia económica para ese mismo país.
Olson agregó que el gobierno de Bush ha buscado limitar el acceso público a información sobre las actividades y asistencia militar estadounidense, así como eliminar la obligación de rendir información pública de estos programas.
La Casa Blanca está canalizando cada vez más la asistencia militar a través de programas del Pentágono que no están condicionados por restricciones impuestas por el Congreso para asistencia a unidades militares involucradas en abusos de derechos humanos en América Latina.
"La asistencia militar estadounidense a la zona se ha elevado a niveles que superan las maniobras del gobierno de Ronald Reagan en Centroamérica", afirma el documento.
(Tomado de www.pacificar.com Fuente: La Jornada, México, 23/09/2003) |