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Un son of a bich preferido del imperialismo

En agosto de 1925 los marines abandonaron el país después de trece años de ocupación. Dos meses más tarde Emiliano Chamorro derrocaba al presidente Carlos Solorzano, pero debió entregar el poder al ex presidente Adolfo Díaz -- empleado de una compañía
Anastasio Somoza
La suerte aciaga de vivir lejos de Dios
y cerca de
Estados Unidos
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de Panamá

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minera yanqui y hombre de confianza de Washington -- quien pudo así volver a ocupar la presidencia.

En diciembre de 1926, el vicepresidente Juan Bautista Sacasa encabezó una fuerza destinada a restablecer la legalidad. Pero el almirante yanqui Latimer desembarcó con 2 000 soldados desarmando a los beligerantes y obligándolos a firmar la paz. Uno de los jefes liberales, Augusto César Sandino rehusó someterse, refugiándose con sus tropas en las montañas del norte del país.

Un año después, en diciembre de 1927, el presidente de EEUU Calvin Coolidge en su mensaje anual, explicaba que la intervención norteamericana se justificaba porque, "Hoy en día hay grandes inversiones en los aserraderos, la minería, las plantaciones de café y bananas, el cabotaje y diversos negocios mercantiles y colaterales... No hay duda que de continuar esta revolución, las inversiones norteamericanas y sus intereses financieros se hubieran visto seriamente afectados...".

Sandino y su "pequeño ejército loco" resistirá victoriosamente frente a las tropas de ocupación durante seis años, las que bombardeaban y saqueaban pueblos y aldeas.

El "general de los hombres libres" transformó el combate por el restablecimiento de la legalidad pisoteada, en una guerra de liberación nacional contra el ocupante extranjero: "Lucho para expulsar de mi patria al invasor...La única manera de poner fin a esta guerra es que las fuerzas que han invadido el suelo nacional se retiren inmediatamente..."

Ante la imposibilidad de una victoria militar, EEUU buscó un acuerdo político. Sacasa fue designado presidente como pedía Sandino y los marines se retiraron de Nicaragua en enero de 1933.

Pero el verdadero hombre fuerte del país era el jefe de la Guardia Nacional Anastasio Somoza, jugador de póker, falsificador de billetes y fiel guardián de los intereses yanquis.

Fue Somoza quien organizó el 21 de febrero de 1934 el secuestro y asesinato de Sandino. Ese crimen le abrió las puertas para asumir en 1936 la totalidad del poder.

Devoto gendarme de los norteamericanos, su gobierno fue una sucesión de abyecciones, crímenes y corrupción. En 1956 fue acribillado a balazos por el poeta Rigoberto Pérez.

Franklin D. Roosevelt había dicho de Somoza, el hombre de Estados Unidos: "Somoza may be a son of a bitch, but he's our son of a bitch". (Somoza puede ser un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta).



Tomado de:

Javier Peña: ¡Tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos! Intervenciones norteamericanas en América Latina.

www.vho.org/aaargh/espa/garaudy/intervenciones.html

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