su alcance.
Entonces Estados Unidos intervino a toda prisa.
Las inversiones yanquis en las plantaciones de azúcar y en las minas de la isla eran considerables y los dirigentes de EEUU no se molestaban en decir públicamente que para ellos, el azúcar cubano era de una importancia vital, como el trigo y el algodón de la India y del Egipto para Inglaterra.
El pretexto que encontraron fue esta vez la explosión ocurrida en el acorazado Maine en La Habana, que provocó la muerte de más de 250 miembros de la tripulación. No había ninguna prueba de la implicación española -- y tiempo después se supo que el estallido había sido accidental -- pero el presidente Mac Kinley azuzado por la histeria "jingoísta", declaró la guerra a España el 21 de mayo de 1898.
La guerra fue de corta duración. La flota española fue aniquilada en Santiago de Cuba y las tropas yanquis desembarcaron en la isla. Entre los "Rough Riders" que ocuparon Cuba se encontraba Teodoro Roosevelt, futuro presidente de EEUU quien iba a llegar a ser el campeón de la política de intervención y del "Big Stick"(Gran Garrote).
Mediante el Tratado de París (10 de diciembre de 1898) España cedió Puerto Rico y las Filipinas a los EEUU.
La guerra contra España marcó la entrada en fuerza de EEUU como uno de los principales actores sobre la escena internacional. Para España en cambio, significó el último acto de su progresiva declinación internacional, que la llevaría al repliegue sobre sí misma.
Cuba, teóricamente independiente, fue puesta bajo la autoridad del gobernador militar yanqui Leonardo Wood, jefe de las tropas de ocupación. Estas permanecerán en el país durante tres años.
Fue el propio Wood quien convocó a una asamblea constituyente introduciendo una enmienda redactada por el senador de Connecticut Orville Platt, a pesar de la oposición de numerosos constituyentes quienes consideraban que se trataba de una intromisión inaceptable que violaba la soberanía y la independencia de Cuba.
En La Habana estallaron manifestaciones contra ese diktat y el gobierno Wood lanzó un ultimátum: "Los Estados Unidos continuarán a ocupar la isla hasta que sea organizado un gobierno cubano, cuya constitución lleve como parte importante todos y cada uno de los preceptos de la Enmienda Platt".
La Enmienda Platt constituía una demostración flagrante del estado de vasallaje al que Cuba había sido sometida. El 23 de mayo de 1903 fue incorporada a la constitución. Sólo en 1934 serían modificadas ciertas cláusulas. He aquí algunas perlas: artículo 1: "El gobierno de Cuba no firmará ningún acuerdo que permita a una potencia extranjera obtener para propósitos navales o militares, una parte de la isla...".
El artículo 3 era particularmente humillante: "El gobierno de Cuba consiente a que los Estados Unidos puedan ejercer el derecho de intervenir para preservar la independencia cubana (sic!) y la mantención de un gobierno adecuado para la protección de la vida, la propiedad...".
El artículo 7 les daba a los EEUU el derecho de instalar bases militares en territorio cubano. Guantánamo es en la actualidad una prueba viva de un tiempo que podría creerse como sobrepasado.
El gobernador Wood no se equivocaba cuando en 1903 escribía en una carta a Roosevelt:
"Poca o ninguna independencia efectiva le ha dejado a Cuba la Enmienda Platt. Los cubanos más sensibles comprenden esto y sienten que lo único positivo que pueden hacer es buscar la anexión".
Tomado de:
Javier Peña: ¡Tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos! Intervenciones norteamericanas en América Latina.
www.vho.org/aaargh/espa/garaudy/intervenciones.html
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