| Un comunicado emitió este domingo el vicepresidente Ejecutivo de la República, José Vicente Rangel, en respuesta a las declaraciones del Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general James Hill, quien afirmó ante el Congreso de su país que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, "utiliza su posición y se apoya en un sector de la población para diezmar gradualmente los derechos de los ciudadanos".
A continuación transmitimos el texto del comunicado del vicepresidente Ejecutivo de la República:
"El general James Hill, Jefe del Comando Sur de los EE.UU., tiene una visión militarizada acerca de la situación de la región. Ella proviene de la noción que se maneja en la Escuela de las Américas --bastión de la doctrina de seguridad nacional y centro formador de dictadores militares y torturadores--, sobre la sociedad latinoamericana.
Al comparecer ante el Senado estadounidense, el general Hill acaba de afirmar que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, "utiliza su posición y se apoya en un sector de la población para diezmar gradualmente los derechos de los ciudadanos. Esto degrada la democracia".
Sin duda que el Jefe del Comando Sur no tiene la menor idea de lo que está sucediendo en América Latina. Su desconocimiento lo lleva a confundir la lucha por el cambio social --dado que el principal problema en esta parte del mundo es la miseria, la injusticia social--, con lo que él califica de "populismo radical que se convierte en peligro para la seguridad del Hemisferio".
En palabras del general Hill, el reclamo popular por una mejor forma de vida y la búsqueda de salidas a la crisis generada por sistemas políticos, sociales y económicos injustos, es algo que atenta contra la seguridad hemisférica. Se trata del viejo lenguaje de la "guerra fría" en el que se hace presente la obsoleta caracterización de los procesos de cambio que la política norteamericana no ha podido superar y que convierte el tema social en materia subversiva.
Nada más distante de la realidad. Esa visión pentagonal, reaccionaria, no soporta el menor análisis. Los cambios que se operan en el mundo y, particularmente, la dirección en que se mueve el sentimiento de los pueblos de la región, constituye la refutación más contundente a lo afirmado por este general, al imperio.
La caprichosa calificación de populismo a lo que no es otra cosa que profundos cambios sociales, nuevo modelo económico e inédita participación popular, está en la línea satanizadora que suele caracterizar a los ideólogos neoliberales y a los exponentes de un liderazgo anacrónico instalado en el corazón del poder en Washington.
No existe en el gobierno venezolano rasgo alguno de autoritarismo y constituye una insolencia inaceptable que un jefe militar extranjero se refiera de esta manera a un mandatario, Hugo Chávez, electo en forma impecablemente democrática, por cierto contrastante con el origen del mandato del presidente Bush.
Lo que hace el gobierno venezolano --conviene que lo sepa el general Hill-- no degrada la democracia. En cambio, si la degradan los sistemáticos actos de terror, de atentados contra la Constitución por parte de una oposición irracional. También degrada a la democracia, en este caso a la norteamericana, la ejecución por su presidente de una política de agresiones permanentes en el mundo, de acciones bélicas violatorias del derecho internacional y absoluto desprecio por Naciones Unidas, objeto en la actualidad del más enérgico repudio mundial.
(Tomado de Venpres, 04/04/04)
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